Restaurante Barrutia y el 9

Decíamos ayer o la pervivencia del sabor

Aunque sin esferoides luminosos ni galones de guardarropía, Barrutia y el 9 es de los mejores restaurantes de Madrid y uno de los escasos refugios de la cocina de fundamento y sabor; concepto que se ha ido extinguiendo como consecuencia de efectos varios entre los que descuellan una amalgama de terrores tensionales y colesterolémicos, alergias e intolerancias dispares y en legión,  fobias nuevorriquistas, y sustitución acomodada de técnicas como sofritos, escabechados, fondos o confitados por alquimia de quinta gama y de baja cama.

Luis Barrutia

Luis Barrutia, alma pater del local, es un cocinero con currículo acreditado en anteriores locales como Finos y Finas, pero sobre todo un apasionado de las probaturas y experimentos medidos para lograr una oferta de cocina sabrosa que se eleva sobre las tecnoemocionalidades al uso y los meros esteticismos sansirolés. Dicho como en su día se dijo, Barrutia y el 9 es templo de la gastronomía española, entendida esta como construcción cultural edificada en siglos y enfrentada a una ola de postmodernidad vacua, que se afana en disolverla en el magma estandarizador de una globalización agitada por modas irreflexivas y bandazos guiados por el capricho de los vientos del azar. Fin de la cita.

Asentado el local en una taberna castiza cuya esencia se ha respetado con escrúpulo y mimo, se ubica a unos pocos metros de la plaza de Santa Bárbara donde estuvo la cárcel de la Villa, un maco remodelado sobre el saladero de tocino que diseñó Ventura Rodríguez en paralelo a referentes arquitectónico-artísticos de la Villa como la Capilla Real, las fuentes de Neptuno y Cibeles o el Palacio de Liria. Así, no es aventurado imaginar que por la decimonónica taberna del 9 en los antes y despueses del confinamiento pasaran a jarrearse, por poner un par de ejemplos, Nicolás Salmerón, el único jefe de un gobierno que a lo largo de la historia dimitió de su cargo para no firmar una sentencia de muerte, o Frascuelo, que estoqueó al último toro lidiado en la plaza de la Puerta de Alcalá ante cuyos muros fueron fusilados los sargentos sublevados del cuartel de San Gil. Después fueron llegando Pablo, con doña Úrsula y los pelotas de su oficina siniestra, Manuel Conde, habitante del exilio y fundador de el grupo El Paso, Serafín y sus marquesonas borrachas. Y más después, Luis.

Con dos comedores, barra y capacidad para unos sesenta comensales, todo ello en lenguaje prepandemia que ya habrá tiempo para ajustar en nuevas normalidades, Barrutia y el 9 funciona con un menú abierto, cuyo coste se calcula como la suma de dos platos y la inclusión de pan, vino y postre. La carta es abarcable, relativamente sencilla en sus nominaciones y cambiante según

la temporada y el mercado, aunque tiene sus clásicos que conviene probar si Luis, que deambula solícito y sabio mesa por mesa, no dice/aconseja lo contrario. En el repertorio de no perdérselo: la Ensalada de tomate con su aliño, el Salmorejo de remolacha con lascas de manchego y un toque de aceite de perejil, los Callos con arroz y huevo frito, los Torreznos con puré de boletus y yema tostada, la Tortilla de patata con trufa, la Ensaladilla rusa con escabeche casero, la Tosta de sardina ahumada con salmorejo y mostaza de miel, o la Pasta fresca con salchichón “Joselito” y un toque de trufa.

Y a disfrutar, que de menos nos hizo Dios, que nos hizo de la casi nada.

Barrutia y el 9 está en calle de Santa Teresa, 9, Madrid/ Tel: 913 19 29 46

Se admiten mascotas.



 Miguel Ángel Almodóvar
 Investigador y divulgador en ciencia nutricional y gastronomía

Vota tu preferencia
(Votos: 3 Promedio: 4.7)

2 comentarios en «Restaurante Barrutia y el 9»

  1. Conozco bien Barrutia y no puede estar más de acuerdo con lo dicho por el Sr. Almodóvar, aunque se queda corto con las recomendaciones. Cada vez que voy simplemente le pregunto a mi amigo Luis, que una gran persona, que voy a comer hoy y….. me dejo llevar. Nunca he fallado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *